La Fiscalía Superior de Cataluña ha tachado de “auténtico dislate” la intervención de los Mossos d’Esquadra al identificar a 14 personas que retiraban lazos amarillos en Móra la Nova, Tivissa y Vandellós (Tarragona) a finales de agosto y atribuirles supuestas conductas delictivas, pero archiva la investigación contra ellos al no ver delito.

En el decreto de archivo firmado por el teniente fiscal Pedro Ariche, al que ha tenido acceso Europa Press, sí ve indicios de un delito de revelación de secretos a que se filtraran unas fotografías de unos mapas intervenidos a estas 14 personas que solo estaban en manos de los Mossos.

Por eso, el fiscal remite este apartado al fiscal jefe de Tarragona para que complete la investigación y decida si debe judicializarlo a través de la presentación de una acción penal, ya que “no cabe duda alguna de que dicha filtración necesariamente fue realizada o propiciada por funcionarios de los Mossos adscritos a la Comisaría de Móra d’Ebre”.

La Fiscalía Superior de Cataluña acordó el 27 de agosto abrir diligencias de investigación ante la identificación por parte de los Mossos d’Esquadra de personas que retiraron lazos amarillos de la vía pública las noches del 17 y 24 de agosto en Móra la Nova, Tivissa, Vandellós y L’Ametlla de Mar (Tarragona), si bien este último episodio ya fue archivado.

Fue a raíz de una denuncia de Impulso Ciudadano, a la que posteriormente se sumó el abogado de los 14 identificados, quien denunciaba un delito de revelación de secretos al haberse filtrado datos personales de dichas personas y que una de ellas era Guardia Civil, unas acusaciones que el fiscal descarta al no poder determinar quién fue el autor.

Los hechos ocurrieron la madrugada del 17 de agosto cuando los Mossos identificaron a 14 personas que estaban retirando lazos y que supuestamente habían causado daños a un cartel de ‘Bienvenidos a la república catalana’ y arrancado una ‘estelada’ del balcón del Ayuntamiento de Móra.

“Desacertada”

Sobre la actuación policial, el fiscal Pedro Ariche afirma que fue “absolutamente desacertada” ya que apenas cinco días después del ingreso del atestado en los juzgados, el Juzgado de Instrucción 1 de Falset lo archivó al considerar que no había delito.

Así, la Fiscalía Superior considera que la actuación policial ha sido “ciertamente desafortunada” al haber llegado a judicializar conductas que no eran objetivamente merecedoras de reproche penal, pero añade que no toda actuación irregular de un funcionario tiene porque ser un ilícito penal.

En la misma línea, afirma que los funcionarios de Mossos “actuaron con una preocupante desatención a su deber de objetividad e imparcialidad en el ejercicio de las relevantes funciones que tienen asignadas”.

Por ello, avisa de que no debería producirse en el futuro la confección de un atestado en el que “equivocadamente” se atribuya a personas la comisión de varios delitos, pero lo ve motivado por un malentendido celo profesional, en sus palabras.

Considera que en base a las diligencias practicadas no consta que la dirección política de la Conselleria de Interior “se dieran instrucciones operativas a funcionarios policiales en concreto con relación al modo de actuar que debiera seguirse por los agentes”.

Sí que es crítico con un tuit emitido por la Conselleria de Interior en el que aseguraba que la actuación policial era por una infracción grave que se sanciona con multas de hasta 30.000 euros porque dejaba entrever “que todos aquellos ciudadanos que participasen en conductas semejantes podrían ser severamente sancionados”, lo de que demuestra según él falta de objetividad.